Microsoft presentó Project Solara en su conferencia Build 2026, un sistema operativo basado en Android y concebido para ejecutar agentes de inteligencia artificial en lugar de aplicaciones convencionales. La plataforma, que la compañía describe como chip-to-cloud, busca liberar a los agentes de su dependencia de interfaces únicas y generar interfaces adaptadas al contexto en distintos dispositivos.
El sistema se construye sobre una versión de código abierto de Android (AOSP) de Google, que Microsoft no puede denominar Android por carecer de la licencia oficial. El sistema operativo subyacente se llama Microsoft Device Ecosystem Platform e integra diversas tecnologías empresariales de la compañía con un shell capaz de interactuar con múltiples agentes de IA.
El concepto central es la interfaz «just-in-time»: en lugar de diseñar manualmente interfaces para un reloj, un monitor de escritorio o unas gafas inteligentes, Solaria recurriría a agentes para crear interfaces adecuadas al momento. Una credencial laboral con Android completo podría mostrar una interfaz mínima con una o dos funciones, mientras que en una pantalla inteligente las mismas funciones ofrecerían más datos y opciones.
Por ahora, Project Solara se limita a unas pocas piezas conceptuales de hardware y software a la espera de los agentes del futuro. Microsoft enmarca la iniciativa en una tendencia histórica: cada nuevo formato de cómputo ha exigido especialización, un proceso complejo y costoso, como ocurrió con la transición a la informática móvil, donde la compañía quedó rezagada en disponibilidad de apps, seguridad y soporte a largo plazo.
