En enero de 1946, el Ejército de Estados Unidos ejecutó el Project Diana, un experimento pionero que demostró por primera vez la viabilidad técnica de las comunicaciones de radio a través de la ionosfera y el espacio. El equipo, liderado por el teniente coronel John H. DeWitt Jr., modificó un radar SCR-271 de la Segunda Guerra Mundial para apuntar a la Luna desde Fort Monmouth, Nueva Jersey. La misión, motivada por la necesidad de detectar cohetes V2 alemanes y evaluar la detección de armas intercontinentales futuras, buscaba confirmar si una señal de radar podía atravesar la atmósfera superior, rebotar en la superficie lunar y regresar con suficiente intensidad para ser detectada.
El 10 de enero de 1946, a las 11:58, el equipo emitió pulsos a 111,5 MHz. Aproximadamente 2,5 segundos después, el eco se registró en el osciloscopio, confirmando que la señal había recorrido unos 768.000 kilómetros de ida y vuelta. Aunque la utilidad militar inmediata fue limitada, el experimento sentó las bases de la astronomía radar, una técnica que permite medir la distancia y características físicas de cuerpos celestes. Hoy, esta metodología sigue siendo fundamental para la exploración espacial y las comunicaciones Earth-Moon-Earth, y el IEEE reconoció el Project Diana como uno de sus hitos históricos de ingeniería.
