El creador de Holder Dashboard cuenta cómo sometió a prueba, con un backtest honesto, el ranking fundamental que ofrece su plataforma. La versión inicial del producto mostraba que 1.000 dólares invertidos en las 50 empresas mejor clasificadas por fundamentales se habrían convertido en 40.254 dólares en veinte años, frente a 8.658 dólares en el S&P 500. Ese cálculo, sin embargo, estaba sesgado: seleccionaba solo empresas que habían sobrevivido y usaba información que no existía al inicio del periodo.
Al rehacer la prueba con datos disponibles únicamente en 2016, las 50 compañías que entonces encabezaban el ranking por fundamentales obtuvieron una rentabilidad acumulada del 251 % entre 2016 y 2026, frente al 332 % del S&P 500 en ese mismo tramo. En la década previa, cuando esas empresas estaban construyendo su historial, su rentabilidad sí cuadruplicó la del índice.
El autor probó después ocho señales por separado, cohortes con fundamentales en mejora y penalizaciones por deterioro reciente, y todas perdieron capacidad predictiva fuera de muestra. La selección activa llegó a destruir valor frente a una cartera equiponderada de todas las compañías supervivientes. Por último, al invertir la pregunta, comprobó que los ganadores de periodos largos sí tienden a presentar fundamentales sólidos, lo que apunta a que la información fundamental existe, pero ya está descontada en el precio cuando resulta visible.
