Por qué unas gafas de eclipse de cartón cuestan 3 euros y aun así protegen tu vista

Fuentes: No, no es un timo: por qué unas gafas de cartón de 3 euros protegen tus ojos de un eclipse mejor que unas gafas de sol de 100

Ante el eclipse solar del 12 de agosto, muchos se sorprenden de que unas gafas de cartón por 3 euros protejan la vista mientras unas gafas de sol de marca, mucho más caras, resultan insuficientes. La explicación combina ciencia de materiales, normativa y economía de escala.

Las gafas de eclipse están diseñadas para un único uso muy breve: detenerse y mirar al Sol. Basta con una montura básica, a menudo de cartón, y dos filtros, uno por ojo. No necesitan curvatura óptica, tallado ni tratamientos antirayón, lo que abarata la fabricación. Las gafas de sol, en cambio, requieren cristales tallados, pulidos y tratados para uso continuo, y si son graduadas deben tener una curvatura adecuada, lo que encarece el producto.

La clave está en los filtros. Las gafas homologadas cumplen la norma EN ISO 12312-2:2015, que limita la luz visible que pasa al ojo a un máximo del 0,00032 %. Las gafas de sol, incluso las de mayor protección, permiten alrededor del 3 %, suficiente para el uso cotidiano pero insuficiente para mirar directamente al Sol. Los filtros se elaboran con un polímero negro, a menudo Mylar reflectante, recubierto de capas finas de aluminio, cromo o plata que optimizan el bloqueo.

El precio se reduce además porque las gafas de eclipse se fabrican a gran escala, sin valor de marca ni exclusividad. Tanto es así que varios comercios e instituciones las están regalando de cara al evento. España vivirá tres eclipses en tres años consecutivos, así que conviene conservarlas en buen estado, sin pliegues ni rasguños que dañen las capas metálicas protectoras.