Por qué privatizar el correo de EE. UU. es logísticamente inviable

Fuentes: Privatizing the Mail

El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) atraviesa una crisis financiera agravada por el alza de los precios de la energía, la deuda acumulada y la pérdida de volumen de paquetería: Amazon redujo su contrato un 20 % y ya supera a USPS en volumen de envíos. En este contexto, el segundo mandato de Trump ha reactivado las propuestas de privatización largamente defendidas por conservadores y neoliberales. En febrero de 2025, Wells Fargo publicó un “marco” de privatización con dos ejes: vender o sacar a bolsa el negocio de paquetes y financiar el correo restante mediante la venta de inmuebles del USPS, estimados en 85 000 millones de dólares.

El artículo desmonta la viabilidad de ese plan. Ninguna empresa privada cuenta con la infraestructura logística para cumplir la Obligación de Servicio Universal (USO) que exige entregar correo a todos los hogares del país seis días por semana. En Wyoming, UPS dispone de nueve centros de última milla, FedEx de ocho y Amazon de dos, frente a los 77 de USPS. Una vez segregada la paquetería, el correo solo sería posible gracias a los inmuebles que el propio plan propone vender, lo que en la práctica eliminaría la USO. Wells Fargo reconoce que los precios de los paquetes subirían entre un 30 % y un 140 %, beneficiando a FedEx y UPS, cuyos directivos —incluido el miembro del consejo de UPS Wayne Hewett, también consejero de Wells Fargo— llevan décadas compitiendo contra una alternativa pública que quieren ver desaparecer.