El artículo técnico examina la utilidad de los sistemas de efectos en Haskell, concluyendo que su implementación es innecesaria para la mayoría de las tareas cotidianas. El autor, tras reescribir una base de código de producción, analiza si los efectos son necesarios para el manejo de argumentos, la seguridad, la generación de números aleatorios o el manejo de errores. La conclusión principal es que el sistema de efectos no aporta beneficios significativos, ya que las funciones puras pueden manejarse con la monada ST y los efectos de IO pueden implementarse directamente en IO.
El texto introduce un concepto alternativo: los efectos en IO puro, definidos como tipos de datos que actúan como puentes entre interfaces e implementaciones, rastreando el estado en el nivel de tipo. A diferencia de los sistemas de efectos, que dependen de restricciones complejas, estos efectos son más simples y compositivos. El autor demuestra esto con una implementación de manejo de errores tipo 'Early return' (retorno anticipado) que utiliza la monada IO y la función catch, eliminando la necesidad de monadas de transformación como ExceptT. Este enfoque permite un código más limpio y eficiente, evitando las complejidades de las monadas de transformación y ofreciendo una alternativa más directa para el manejo de excepciones y efectos secundarios en Haskell.
