Por qué los productos de Alphabet, Microsoft y Apple no son igualmente malos

Fuentes: What makes big tech products bad, anyway?

Un ingeniero que trabaja en la compañía, y aclara que sus opiniones no reflejan las de su empleador, sostiene que agrupar a Alphabet, Microsoft y Apple bajo la etiqueta genérica de «big tech» impide entender por qué sus productos son criticados. El artículo arranca con una parábola satírica en la que un santo medieval asume el control de los algoritmos de Silicon Valley y, al mover una palanca que mejora la calidad del buscador, desata efectos colaterales no deseados en métricas de engagement, asistencia técnica a personas mayores, reparto de comida y tendencias virales.

A partir de ahí, el autor cruza datos de ingresos de 2025 de las tres matrices extraídos de informes ante la SEC de Estados Unidos para mostrar que sus modelos de negocio divergen radicalmente. Concluye que Alphabet vive principalmente de la publicidad (con la búsqueda muy por encima de YouTube y de la red de anuncios display), Microsoft del software empresarial y Apple del hardware, con el iPhone dominando esa categoría. Esa diferencia, argumenta, explica por qué los productos de cada compañía tienden a «ser malos» de maneras distintas y por qué el usuario experto no es el cliente principal de Alphabet: la compañía optimiza sus servicios para el común denominador de los usuarios porque su negocio publicitario lo exige.

El texto defiende, no obstante, que la mayoría de productos de la empresa son buenos resolviendo el problema que se proponen y subraya la escala técnica que implica un servicio como YouTube, responsable de alrededor del 16 % del ancho de banda mundial, o un buscador universal y multilingüe. La pieza queda truncada antes de su conclusión final.