Las sudaderas con capucha diseñadas para proteger del sol, conocidas como sun hoodies, se han convertido en una prenda indispensable del verano para quienes buscan evitar las quemaduras sin recurrir al protector solar. Fabricadas en poliéster ultraligero, estas prendas ofrecen un nivel de protección equivalente a un SPF 50, es decir, bloquean alrededor del 98 % de la radiación UVB, frente al SPF 5 que ofrece una camiseta de algodón convencional. Algunos modelos consiguen esa eficacia mediante el tipo de tejido, mientras que otros recurren al dióxido de titanio, un compuesto habitual en los protectores solares para pieles sensibles que puede integrarse en las fibras del tejido y resistir los lavados.
Nacidas a principios de la década de 2010 y popularizadas por montañeros y deportistas al aire libre, estas sudaderas también resultan prácticas para nadar, ya que secan rápido y han sustituido en muchos casos a las tradicionales rash guards. Además, en días calurosos resultan más frescas que la piel desnuda, porque su tejido ligero y transpirable bloquea los rayos solares y disipa el calor.
El artículo repasa además cuatro modelos recomendados por el autor: el EMS Sunguard Overhead Hoodie, para uso diario y piscina; el The North Face Summit Series Direct Sun Hoodie, indicado para montaña; el Blackstrap Brackish Sun Hoodie, una opción discreta válida para entornos urbanos; y el Patagonia Capilene Cool Daily Hoody, pensado para actividades intensas. Todos ellos están disponibles en el mercado y se comercializan como ropa técnica con protección UPF integrada.
