La comunidad de Gentoo ha emitido una advertencia técnica para evitar el uso de uv-build como backend de compilación, argumentando que sus beneficios no justifican las desventajas técnicas y operativas. Aunque el proyecto uv, desarrollado por Astral, es una herramienta sólida, su backend específico presenta limitaciones significativas para la distribución de paquetes Python en sistemas operativos como Gentoo.
El principal inconveniente es la portabilidad. uv-build está escrito en Rust, lo que implica una dependencia masiva y un tamaño de archivo considerable (entre 1,2 y 1,5 MiB), frente a los 45 KiB de alternativas puras en Python como flit-core. Esto obliga a los usuarios de Gentoo a compilar el backend desde el código fuente para cada nueva versión, un proceso que consume horas de tiempo de instalación frente a los milisegundos que tarda en ejecutarse la herramienta. Además, la portabilidad de Rust es limitada; existen problemas conocidos de compatibilidad en plataformas específicas, como SPARC, y la necesidad de hackear el código para ejecutarlo en arquitecturas de 32 bits.
En cuanto a las ventajas, la consistencia con el ecosistema uv no es relevante, ya que PEP 517 permite usar cualquier backend con cualquier herramienta. Por su parte, la mejora de rendimiento es marginal, con diferencias de unos 100 milisegundos que no compensan el coste de la compilación. Dado que los usuarios finales suelen utilizar paquetes precompilados (wheels) y no el backend directamente, el impacto negativo en la distribución de fuentes (source distributions) supera ampliamente a cualquier ganancia de velocidad.
