Un desarrollador explica las razones por las que mantiene su configuración de NixOS en un repositorio privado, a pesar de sentirse orgulloso de ella y de querer que otros se beneficien. Argumenta que ese archivo describe con detalle la arquitectura completa de su red: qué máquinas ejecutan qué software, las versiones exactas y las configuraciones precisas, lo que facilitaría a un atacante clonar y analizar su entorno.
Como medida adicional de seguridad, señala que sus direcciones de correo electrónico figuran en texto plano, por lo que almacenarlas con herramientas como agenix no resolvería del todo el problema, ya que seguirían visibles en el historial de git.
La razón principal, según cuenta, es que su configuración es una extensión de sí mismo. Incluye sus manías, los nombres caprichosos de sus equipos, atajos adaptados a sus manos pequeñas, fragmentos copiados de configuraciones de amigos e incluso momentos concretos de su vida. Ningún detalle aisladamente resulta privado, pero el conjunto conforma algo íntimo, comparable a un diario personal.
A pesar de ello, comparte fragmentos con amigos que están adoptando Nix y necesitan soluciones a problemas que él ya resolvió, aunque sigue considerando excesivo publicar el archivo completo.
