Popper: Platón y el origen de los totalitarismos

Fuentes: The Popper Principle - The American Scholar

Este artículo explora la controvertida tesis del filósofo Karl Popper, quien argumenta que las ideas de Platón, específicamente su visión de una sociedad estratificada y gobernada por “filósofos-reyes”, sentaron las bases intelectuales para el surgimiento de ideologías totalitarias en el siglo XX. Popper, exiliado de Austria debido al ascenso del nazismo, desarrolló esta teoría en su obra monumental, La Sociedad Abierta y Sus Enemigos, publicada justo después de la Segunda Guerra Mundial.

Popper critica a Platón por proponer un estado rígido, dividido en clases (guardianes, soldados y trabajadores), donde los gobernantes justifican su poder mediante “mentiras nobles” diseñadas para mantener el orden social y la jerarquía. Estas mentiras, como la creencia de que las personas nacen con diferentes “metales” (oro, plata, hierro, bronce) que determinan su lugar en la sociedad, sirven para suprimir la disidencia y mantener el control. Popper ve paralelismos inquietantes entre esta estructura social platónica y las ideologías racistas y genocidas que llevaron a la Segunda Guerra Mundial.

La contribución más significativa de Popper radica en su concepto de “falsabilidad” o “falibilismo”. En lugar de buscar probar teorías, la ciencia, según Popper, avanza al intentar refutarlas. Este principio se extiende a la política, donde la apertura al debate y la crítica son esenciales para evitar la estancamiento y la tiranía. Una sociedad “abierta” prospera gracias a una “actitud crítica”, mientras que una sociedad “cerrada” se aferra a mitos y dogmas para mantener el statu quo. Popper reconoce que su interpretación de Platón es una entre muchas, pero insiste en que la estructura de la República platónica, en esencia, busca “arrestar todo cambio”.

El artículo concluye resaltando la importancia del diálogo abierto y la crítica como pilares fundamentales de una sociedad libre y justa, citando el ejemplo de la censura de la obra de Platón en la actualidad. La reflexión de Popper, aunque presentada con una intensidad y a veces con una severidad característica, sirve como una advertencia contra la complacencia y la necesidad de defender constantemente la libertad de pensamiento y expresión.