Un equipo de investigadores italianos ha descubierto evidencia de un arma sofisticada, posiblemente un precursor de la ametralladora, utilizada durante el sitio de Pompeya en el siglo I a.C., según un estudio publicado en la revista Heritage. El hallazgo vincula los daños en las murallas norte de la ciudad con el uso de un 'polybolus', un arma capaz de disparar múltiples proyectiles rápidamente. Anteriormente, los cráteres más pequeños y de forma peculiar en las murallas se atribuían a desgaste o daños generales de la batalla, pero ahora se considera que fueron causados por este arma de alta velocidad.
Los investigadores utilizaron modelos 3D de alta resolución y compararon los datos con planos de ingeniería griegos del siglo III a.C. para confirmar su hipótesis. La configuración radial de los impactos coincide con el patrón de disparo del polybolus, y los proyectiles encontrados en otros sitios militares romanos corroboran las dimensiones inferidas. El daño se atribuye al sitio de Pompeya por el general romano Lucius Cornelius Sulla, y su preservación gracias a la erupción del Vesubio en el 79 d.C. permitió que los impactos permanecieran intactos a lo largo del tiempo, proporcionando una rara ventana al armamento militar romano de la época.
