El mercado de predicción Polymarket registró más de 600 millones de dólares en volumen de negociación en mercados de elecciones globales, una cifra excepcionalmente alta que se centró en la compra y venta de contratos de candidatos poco probables que no ganaron. Este fenómeno, descrito por expertos como manipulación de volumen o "trading de lavado", implicó que cuentas repetieran compras y ventas entre sí para crear la ilusión de actividad comercial, sin que el dinero real se moviera hacia un resultado final. En el caso de Etiopía, tras la victoria de Abiy Ahmed, se negociaron más de 285 millones de dólares, la mayoría en contratos de su jefe de gabinete, Shimelis Abdisa. Analistas de MSR Decode identificaron que el 98% de estas transacciones resultaron en pérdidas o ganancias nulas para ambas partes, con un tiempo medio de tenencia de solo nueve segundos. La Commodity Futures Trading Commission (CFTC) no ha confirmado si investiga estas anomalías, aunque ha sancionado previamente prácticas similares en otros sectores. Polymarket, que valoriza en 21.000 millones de dólares, ha bloqueado las cuentas implicadas tras detectar la actividad, mientras que su competidor Kalshi ha negado acusaciones de manipulación en sus mercados de futuros perpetuos.
