Polvo lunar: un riesgo tóxico para futuras misiones

Fuentes: The toxic side of the Moon

La exploración lunar ha revelado un problema preocupante: el polvo lunar es tóxico para los humanos. Durante las misiones Apolo, los astronautas sufrieron síntomas similares a la alergia, como irritación de garganta, congestión nasal y tos, que persistieron durante días. El polvo, compuesto de partículas abrasivas y silicato, dañó incluso los trajes espaciales y los contenedores de muestras.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha iniciado un programa de investigación para evaluar el riesgo que representa este polvo para la salud humana, ya que su inhalación podría causar daños a largo plazo, incluso a nivel celular. A diferencia del polvo terrestre, el lunar es extremadamente fino, afilado y está cargado electrostáticamente debido a la falta de atmósfera y la constante exposición a la radiación solar, lo que facilita su penetración en los pulmones.

Para estudiar el polvo, la ESA utiliza un simulante lunar extraído de una región volcánica en Alemania. Aunque el polvo lunar presenta riesgos, también ofrece oportunidades: puede ser utilizado para crear materiales de construcción y extraer oxígeno para futuras misiones sostenibles. Actualmente, un astronauta de la ESA está realizando experimentos para monitorizar la salud pulmonar en condiciones de gravedad reducida, preparándose para un retorno a la Luna.