Investigadores han descubierto que el plástico se está fundiendo con los corales en las playas de las Islas Ryūkyū, Japón, creando un conglomerado conocido como 'plasticoral'. Este hallazgo, realizado mediante análisis espectroscópicos y escaneos micro-CT en muestras de Okinawa, revela que los polímeros de plásticos domésticos han derretidose en los poros microscópicos de los esqueletos coralinos, uniéndose de forma irreversible. A diferencia de casos previos donde el plástico se adhirió a organismos vivos o inanimados, este fenómeno marca la primera integración física de plásticos en la estructura de los corales. Aunque el coral roto no es un organismo vivo, es fundamental para los ecosistemas de arrecifes al proporcionar refugio y base para nuevas colonias. La fusión podría afectar negativamente a los corales restantes, ya que químicos liberados por el plástico pueden inhibir la reproducción y los fragmentos pueden transportar patógenos. Los científicos atribuyen este proceso principalmente a incendios en la playa, ya que las temperaturas oceánicas actuales no son suficientes para derretir el plástico, aunque la radiación ultravioleta también contribuye. Se requiere más investigación para confirmar el mecanismo exacto, pero la prevalencia del plástico sugiere que incluso en áreas aparentemente limpias, los incendios podrían estar generando estas fusiones no intencionadas.
