La compañía tecnológica Plaud ha presentado los Plaud One Explorer Edition, unos auriculares inalámbricos equipados con inteligencia artificial capaces de grabar, transcribir y resumir conversaciones, tanto en llamadas como en reuniones presenciales. El dispositivo, disponible en preventa desde el 27 de agosto a un precio de 249,99 dólares (249,90 euros), supone la apuesta de la firma por un nuevo formato dentro del creciente mercado de wearables orientados a la productividad.
El producto destaca por incorporar una eSIM con conectividad 4G en su estuche de carga, lo que permite subir y procesar las grabaciones en la nube sin necesidad de depender de un teléfono móvil o una red Wi-Fi cercana, según recoge The Verge. Cada auricular dispone de 16 MB de almacenamiento local —32 MB en total— y tres micrófonos con un alcance de grabación de hasta dos metros. TechCrunch, por su parte, precisa que los auriculares equipan drivers de 12 milímetros y cancelación activa de ruido, mientras que el estuche integra cuatro micrófonos con un rango de captura de cinco metros y un altavoz propio.
En cuanto a la autonomía, existen ligeras discrepancias entre las fuentes: The Verge señala que los auriculares ofrecen hasta seis horas de grabación continua —el máximo de batería estimada—, mientras que TechCrunch matiza que esa cifra corresponde a reuniones presenciales, reduciéndose a tres horas en llamadas. Combinados con el estuche, la autonomía total alcanza las 36 horas según The Verge, aunque TechCrunch la sitúa en 25 horas de conversación grabada. El estuche se recarga mediante USB-C e incluye 512 MB de almacenamiento.
El software que da vida al dispositivo se denomina Plaud Intelligence y permite, una vez transcrita la conversación, activar un agente bautizado como Plaud Agent. Este asistente se integra de forma nativa con herramientas como Gmail, Google Calendar, Notion y Slack, lo que posibilita redactar correos de seguimiento, crear documentos o elaborar presentaciones a partir del contenido de la reunión. MuyComputer añade que el ecosistema se articula en paquetes denominados «Habilidades» y «Complementos», estos últimos orientados a perfiles profesionales específicos, y que es posible conectar el sistema con asistentes de terceros como Claude o ChatGPT.
El modelo de negocio contempla 300 minutos mensuales de transcripción gratuita; superado ese límite, los usuarios deberán suscribirse a planes adicionales que parten desde 8,33 dólares al mes con pago anual. Los compradores del Plaud One recibirán además 200 dólares en créditos para tareas del sistema agentico que la compañía prevé desplegar en los próximos meses. El CEO y cofundador de Plaud, Nathan Xu, defiende la visión de que la inteligencia artificial necesita una interfaz «siempre lista» y socialmente aceptable: «Necesitamos un wearable, una interfaz siempre disponible, que a la gente le guste llevar, que sea socialmente aceptable y privada por diseño», declaró en una sesión informativa recogida por TechCrunch.
Plaud no es la primera empresa en lanzar auriculares con funciones de toma de notas mediante IA. Sus competidores Viaim y Anker ya comercializan propuestas similares, y el software especializado —con nombres como Granola, Fathom o Read AI— lleva tiempo ofreciendo automatización de flujos de trabajo equivalente. El propio TechCrunch cuestiona la capacidad de Plaud para convencer a los usuarios de que abandonen sus AirPods, Pixel Buds o Galaxy Buds y adquieran un dispositivo específico para estas funciones.
La empresa, no obstante, parte con una posición consolidada: según datos de junio de 2026, Plaud afirma haber alcanzado una tasa de ingresos anualizada de 100 millones de dólares y cuenta con más de 2,5 millones de usuarios en su ecosistema de hardware y software, impulsado por productos previos como el Note —una grabadora del tamaño de una tarjeta— y el NotePin S, un wearable de 17,4 gramos. Aun así, la competencia es feroz: rivales como Pocket, respaldada por Y Combinator, también han alcanzado el hito del millón de unidades, y decenas de compañías, entre ellas Anker, Comu, Viaim y la startup de software Genspark, trabajan en el mismo segmento.
Según TechCrunch, el lanzamiento parece ser una prueba piloto con unidades limitadas, ya que la empresa busca calibrar la demanda antes de comprometer producción a gran escala. Los envíos están previstos para el cuarto trimestre de 2026 —con The Verge hablando de finales de septiembre— por lo que las próximas semanas serán clave para medir si los usuarios están dispuestos a adoptar un nuevo dispositivo wearable con IA en un mercado cada vez más saturado.
