Pixy es una herramienta que convierte cualquier página web en un lienzo editable directamente desde el navegador. Basta con añadir una etiqueta de script al sitio —sin instalación ni cuenta— para que, al activar el modo diseño, los usuarios puedan mover, redimensionar, reescribir y reestilizar elementos sobre la página real en ejecución, no sobre un mockup. Los cambios se almacenan temporalmente en el navegador y desaparecen al recargar.
A diferencia de las herramientas de diseño tradicionales, que redibujan el producto en un canvas abstracto y producen exportaciones con pérdida, Pixy mantiene la página como espacio de trabajo y el código base como fuente de verdad. Cada edición se registra con un selector, la propiedad modificada y los valores anterior y nuevo; un agente de codificación —no un generador de código— recibe ese registro estructurado e implementa los cambios. El sistema elimina la necesidad de capturas de pantalla anotadas o instrucciones imprecisas del tipo "haz el titular un poco más grande, no, más pequeño".
La herramienta funciona en localhost, staging y producción, es compatible con cualquier stack y es gratuita. Las direcciones IP se utilizan solo para ubicar la ciudad del usuario y se descartan después. Entre las actualizaciones recientes figuran el recorte y reposicionamiento de imágenes con los mismos tiradores de resize, claves de proyecto individuales por agente de IA para revisar y revocar accesos, y plazas con roles para trabajo en equipo.
