La decimosexta edición del festival Cruïlla arrancó el miércoles en el Parc del Fòrum de Barcelona con una programación ecléctica orientada al público joven, encabezada por Renée Rapp, Halsey, Sen Senra y Greta. La jornada del jueves, en cambio, propuso un viaje a los primeros años noventa de la mano de The Pixies, Garbage y Suede, tres bandas que, más de tres décadas después de sus años de mayor esplendor, demostraron que su legado sigue intacto.
Garbage abrió la noche con un repaso casi completo de su discografía, desde su flamante octavo álbum "Let all that we imagine be the light" (2025) hasta himnos como "I think I'm Paranoid", "Cherry Lips" o "Only Happy When It Rains". Shirley Manson, líder de la formación, reivindicó el carácter atemporal de la banda y confesó su admiración por la Sagrada Família. Además, presentó "Push It" con un emotivo alegato de optimismo ante las adversidades.
Suede, supervivientes del britpop, ofrecieron un concierto cargado de dramatismo y cercanía con el público, repasando clásicos como "So Young", "Beautiful Ones" y "Trash", junto a temas de su reciente "Antidepressants" (2025).
The Pixies cerraron la jornada con motivo de su 40 aniversario: ninety minutos de repaso a sus cuatro primeros discos, con piezas como "Cactus", "Bone Machine", "Where Is My Mind?" y "Monkey Gone to Heaven". El festival continúa el viernes con The Black Crowes, Alizzz, Zahara y David Byrne, y se prolonga hasta el sábado.
