Un grupo de hackers de origen ruso está detrás del ciberataque que sufrió Jaguar Land Rover (JLR) el año pasado y que paralizó la producción durante meses, según una investigación de The New York Times. El incidente, considerado uno de los más graves sufridos por una empresa británica, costó a la economía del Reino Unido unos 2.500 millones de dólares y obligó al Gobierno a conceder un préstamo de rescate de 1.500 millones de libras (unos 2.000 millones de dólares) a JLR, uno de los mayores empleadores del país.
De momento se desconoce si los atacantes actuaban directamente bajo órdenes del Kremlin, si eran单纯 ciberdelincuentes o si operaban con la aquiescencia tácita de Moscú. Microsoft, que llevaba meses rastreando al grupo, habríaalertado a JLR sobre la identidad de los intrusos. En la investigación también participaron el FBI, la National Crime Agency y el National Cyber Security Centre brit�nico, la unidad Mandiant de Google y Palo Alto Networks.
La pesquisa destapó además una intrusión paralela: un hacker jordano conocido como 'Rey' logró acceder a algunas redes de JLR, un caso poco habitual pero no inédito en ciberseguridad, en el que varios grupos comprometen los mismos sistemas de forma independiente.
