Un nuevo sistema de control de versiones llamado Pijul está surgiendo como un desafío a la dominancia de Git. Desarrollado como software de código abierto (GPL2), Pijul se distingue por su enfoque basado en la teoría de parches, lo que lo hace, según sus creadores, fácil de aprender y usar sin sacrificar potencia ni características. Una de sus principales ventajas es la 'conmutación', que permite aplicar cambios independientes en cualquier orden sin afectar el resultado, simplificando flujos de trabajo en comparación con Git o Mercurial. Pijul también garantiza la preservación del orden de las líneas durante las fusiones, a diferencia de los métodos de fusión de tres vías que a veces pueden reorganizar líneas. Los conflictos se modelan como la norma, resolviéndose con un cambio que elimina la posibilidad de que reaparezcan. Además, Pijul permite 'clones parciales', facilitando el trabajo con subconjuntos de un repositorio y la posterior integración con el repositorio principal. El sistema busca ofrecer una alternativa más intuitiva y robusta para el control de versiones.
