Photobucket, uno de los servicios pioneros de alojamiento de imágenes —el equivalente a un Imgur de hace dos décadas—, ha convertido el acceso a las fotos de sus usuarios en un servicio de pago. Quien intente visualizar o descargar sus imágenes históricas debe suscribirse a un plan mensual de 5 dólares, según denuncia un usuario en un relato publicado en su blog.
El autor explica que, mientras revisaba y limpiaba sus cuentas antiguas, recordó que tenía una cuenta de Photobucket desde su infancia y quiso acceder a sus imágenes por nostalgia. Al identificarse, el sitio le mostró un mensaje que, en la práctica, bloqueaba sus fotos tras un muro de pago. En la página de pago figuraba el lema «reclaim your memories» por solo 5 dólares, pero el detalle de que se trataba de una suscripción mensual recurrente no aparecía destacado.
Tras decidir pagar —con la intención de descargar todo y cancelar de inmediato— e introducir los datos de su tarjeta, el usuario comprobó que la cuenta estaba vacía: no había ninguna imagen suya. Sostiene, por tanto, que Photobucket le cobró 5 dólares aun a sabiendas de que no tenía contenido que recuperar. El caso se ha difundido en redes como ejemplo de prácticas abusivas en plataformas que en su día ofrecieron almacenamiento gratuito y ahora lo limitan tras un paywall.
