Diez años después de sus intrusiones más sonadas, Phineas Fisher sigue siendo, según la mayoría de los relatos, el hacktivista más prolífico y público que nunca ha sido identificado. El artículo repasa la trayectoria de este enigmático personaje, cuya primera aparición documentada fue en agosto de 2014, cuando asumió el hackeo a Gamma Group, fabricante del spyware FinFisher, y divulgó los datos robados desde una cuenta de Twitter bautizada @GammaGroupPR. Un año después, en 2015, atacó a la italiana Hacking Team y extrajo más de 400 gigabytes de material, incluyendo código fuente, correos internos y contratos confidenciales, filtraciones que destaparon escándalos en Ecuador, México y Panamá y que terminaron forzando al fundador David Vincenzetti a vender la empresa por un euro. Phineas siguió hackeando al sindicato de los Mossos d'Esquadra de Cataluña y al partido gobernante de Turquía en el marco de su apoyo a Rojava, antes de atacar a Cayman National Bank en la Isla de Man, con la que lanzó un 'Programa de recompensas hacktivistas' de 100.000 dólares. Desde 2019 no hay rastro público de la persona o personas detrás del alias. Ni FinFisher denunció a las autoridades, ni la investigación italiana identificó al autor. El periodista que firma la pieza confirma haber mantenido contacto con Phineas en los últimos años y sostiene que la identidad es genuina, aunque él mismo admite haber dicho que toda pista sobre su origen es 'medio trol'
