Phantomdrive es una memoria USB de código abierto diseñada para que solo muestre una partición visible de 8 GB ante el sistema operativo, mientras el resto del disco permanece oculto. Si el usuario edita en la partición visible un archivo de texto plano con el contenido password:CLAVE, el dispositivo se desmonta automáticamente y vuelve a montar la zona oculta, donde cifra y descifra los datos en el momento con AES-256.
El proyecto se plantea como respuesta a escenarios en los que las autoridades obligan a desbloquear soportes digitales o dan por sentado que el contenido cifrado implica culpabilidad. Su autor lo plantea como complemento a volúmenes ocultos de VeraCrypt, útil cuando el usuario puede verse forzado a mostrar el contenido del disco.
El hardware emplea el microcontrolador CH569, de la misma familia del popular CH340 que llevan muchas placas Arduino, junto con una tarjeta SD como almacenamiento y dos convertidores buck. La carcasa va sellada con epoxy para impedir el acceso físico sin destruir el dispositivo. El firmware se apoya en proyectos previos para el mismo chip: wch-ch56x-lib y wch-ch56x-isp.
En el apartado criptográfico, el artículo explica la función de derivación de clave (KDF): a partir de la contraseña genera una clave AES-256 con SHA-256 repetido 100.000 veces, lo que sitúa el desbloqueo en unos tres segundos y limita los ataques de fuerza bruta. Cada dispositivo incorpora además una sal única derivada del PID/VID USB, que el usuario debe conservar para recuperar datos si el hardware se rompe.
En cuanto a los modos AES, el firmware utiliza AES-CTR, que ofrece aproximadamente 9 MB/s de escritura y 20 MB/s de lectura, frente a los 6 MB/s y 10 MB/s de AES-XTS, el estándar de cifrado de disco. El autor reconoce que AES-XTS resuelve el problema de reutilización de contador, pero considera que la pérdida de rendimiento no compensa en su caso. Durante el desarrollo, detectó falsos avisos abiertos con IA en el repositorio de GitHub, con problemas ya parcheados o inexistentes, y aclara que la única crítica válida fue precisamente la elección del modo de cifrado.
