Un nuevo estudio revela que la exposición a PFAS, conocidas como “sustancias químicas eternas”, podría estar acelerando el envejecimiento en hombres de entre 50 y 65 años. Estas sustancias, presentes en el organismo de aproximadamente el 98% de los estadounidenses, se utilizan en una amplia gama de productos para hacerlos resistentes al agua y la grasa. La investigación, publicada en Frontiers in Aging, analizó datos de más de 300 personas y encontró que la acumulación de PFAS se asociaba con un envejecimiento biológico más rápido en hombres de mediana edad, con efectos menos pronunciados en mujeres. Si bien los resultados no prueban una relación causal directa, sugieren un posible impacto en la salud hormonal masculina, incluyendo la disminución de los niveles de testosterona. La industria química argumenta que el estudio es exploratorio y se basa en datos antiguos, pero los investigadores enfatizan la importancia de reducir la exposición a estas sustancias siempre que sea posible, a través de medidas como el uso de filtros de agua y la limitación de materiales resistentes a manchas. La regulación de PFAS es un tema de debate en Estados Unidos, con planes recientes de la Agencia de Protección Ambiental retrasados o revertidos.
