Pete Ferrell, propietario de un rancho de 7.000 acres en las praderas de Kansas, ha transformado su propiedad en una de las principales fuentes de ingresos de la región mediante la instalación de 50 aerogeneradores. Esta iniciativa, que comenzó a funcionar en 2005 como parte del proyecto Elk River Wind, representa una evolución directa de la necesidad de la familia Ferrell de generar electricidad en 1923, cuando la red eléctrica no llegaba a su rancho. En ese entonces, instalaron un pequeño molino Windjammer para abastecer sus luces, una práctica que hoy se ha escalado a una escala industrial para vender energía a miles de hogares.
El proyecto, gestionado en colaboración con Greenlight Energy Resources, genera una potencia conjunta de 150 MW y produce aproximadamente 550.000 MWh anuales, una cifra que equivale al consumo de entre 42.000 y 60.000 viviendas. Ferrell no vende la electricidad directamente, sino que alquila sus terrenos a cambio de los ingresos generados por la venta de la energía en la red. A pesar de la magnitud de las instalaciones, el impacto en la ganadería es mínimo: Ferrell calculó que solo ha perdido unos 50 acres (20 hectáreas) de superficie agrícola, lo que representa aproximadamente un acre por aerogenerador. El 99% de la propiedad sigue disponible para el ganado, demostrando la compatibilidad entre la producción eólica y la ganadería en la región de las Flint Hills.
