Nueva Pescanova ha desistido de construir en el puerto de La Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, la que habría sido la primera granja industrial de pulpos del mundo. La multinacional gallega notificó a la Autoridad Portuaria su renuncia a la concesión solicitada en 2021 para levantar una instalación de más de 52.000 metros cuadrados y 65 millones de euros de inversión destinada a la cría de pulpos en cautividad.
La compañía atribuye el paso atrás a "consideraciones empresariales y regulatorias" y a nuevos requerimientos de la Comisión de Evaluación Ambiental, y descarta que ello implique un reconocimiento sobre la inviabilidad técnica del proyecto. El plan contemplaba una producción inicial de 500 toneladas anuales, ampliable a 3.000 toneladas en menos de cinco años, con el complejo operativo en 2023.
El proyecto, impulsado desde 2018 tras un acuerdo con el Instituto Oceanográfico, logró en 2019 cerrar el ciclo de reproducción del pulpo en acuicultura. Su cancelación supone un golpe a la acuicultura de cefalópodos, un sector que mueve unos 13.000 millones de dólares en exportaciones mundiales.
El plan había generado una fuerte oposición de organizaciones ecologistas como Compassion in World Farming, que advirtió del sufrimiento animal, del sacrificio con agua helada y del impacto ambiental: según sus cálculos, alimentar a los pulpos habría requerido 28.000 toneladas de peces al año.
