Un periodista de la BBC, Thomas Germain, realizó un experimento para determinar si podría probar su autenticidad ante su tía, quien inicialmente dudó de si estaba hablando con la persona real o una IA. El experimento se inspiró en la reciente situación del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien tuvo que publicar videos para demostrar que no era una víctima de una deepfake tras un incidente de luz que generó rumores de su muerte. La dificultad para verificar la autenticidad de Netanyahu, a pesar de sus esfuerzos, resalta la creciente sofisticación de la tecnología de IA y la dificultad para distinguir entre lo real y lo falso. Expertos en IA confirmaron que los videos de Netanyahu eran genuinos, pero la desconfianza persistió. Germain también experimentó escepticismo por parte de su madre, lo que lo llevó a consultar con expertos quienes concluyeron que, incluso para ellos, era imposible probar su autenticidad de manera definitiva sin medidas adicionales como códigos secretos. La creciente prevalencia de estafas con deepfakes, que se han multiplicado exponencialmente, subraya la necesidad de implementar medidas de verificación, como el uso de contraseñas compartidas, para confirmar la identidad en situaciones críticas.
Periodista se prueba a sí mismo ante la duda de su tía
Fuentes:
I tried to prove I'm not AI. My aunt wasn't convincedT1state_media
