El Parlamento Europeo ha bloqueado, por un estrechísimo margen (un solo voto), la prórroga de una regulación temporal que permitía a empresas tecnológicas estadounidenses como Meta, Google y Microsoft escanear indiscriminadamente mensajes privados en busca de contenido sospechoso. Esta medida, conocida como “Chat Control”, expira el 4 de abril, poniendo fin a una vigilancia masiva que generaba controversia. La decisión evita la creación de un vacío legal, argumentan los defensores, y abre la puerta a estrategias más efectivas de protección infantil basadas en la prevención y el rastreo proactivo de contenido ilegal en lugar de la vigilancia masiva.
Según un informe de la Comisión Europea, el 99% de los informes de chats sospechosos provenían de Meta, generando una sobrecarga de datos irrelevantes para la policía y afectando desproporcionadamente a menores. Un estudio reciente ha demostrado la falibilidad de los algoritmos utilizados, lo que refuerza la necesidad de un enfoque más específico y judicialmente autorizado para la investigación de delitos. A pesar de esta victoria, la lucha continúa, ya que se prevén nuevas negociaciones para una regulación permanente de protección infantil (Chat Control 2.0) y la posible imposición de verificación de edad en servicios de mensajería, lo que amenazaría la comunicación anónima en línea.
