Paradoja de Fermi, percolación y el efecto de los cuellos de botella genéticos en la expansión interestelar

Fuentes: The Fermi Paradox, Percolation, and Inbreeding

Este artículo relaciona la paradoja de Fermi con la teoría de la percolación de Geoffrey Landis y con la biología de los guepardos para proponer un factor adicional que limitaría la colonización interestelar: el agotamiento progresivo de la diversidad genética. La paradoja de Fermi señala que, dado el tiempo transcurrido y el tamaño de la Vía Láctea, una civilización tecnológica debería haberla poblado, pero no hay pruebas de que eso haya ocurrido. Landis propuso que la colonización interestelar es cara y lenta, que las colonias hijas deben ser autónomas y que no todas estarán dispuestas a fundar nuevas colonias, de modo que el esfuerzo se extingue rápidamente, como demuestran simulaciones con un alcance máximo de 6 o 7,7 años luz.

A esta lógica, el autor suma el efecto de los cuellos de botella genéticos descrito en un vídeo de la zoóloga Lindsay Nikole sobre los guepardos. Cada nueva colonia parte de un subconjunto del acervo genético de la anterior; si se conserva un 90 % de la diversidad por salto, tras diez colonias solo quedaría un 34 % del acervo original. Con el tiempo, las poblaciones colonizadoras serían tan homogéneas que cualquier plaga o accidente diezmaría a toda la especie en ese planeta, igual que ocurre con los guepardos actuales. Si este problema es irresoluble, la probabilidad de percolación sería muy baja y la colonización se detendría siempre tras un número finito de colonias, lo que resulta coherente con el silencio del cielo que observamos.