El fondo de capital riesgo Paradigm, vinculado al mundo de las criptomonedas, se ha convertido en el nuevo custodio de la solución al último panel sin descifrar de la escultura Kryptos, instalada frente a la sede de la CIA en Langley, Virginia, desde 1990. La obra del artista Jim Sanborn, de 80 años, contiene cuatro paneles de texto cifrado; tres se resolvieron en la década de 1990, pero el cuarto, K4, de 97 caracteres, resistía cualquier intento. En noviembre de 2025, Sanborn subastó la respuesta a K4 y a un quinto panel inédito, K5, en una puja organizada por RR Auction, que alcanzó casi un millón de dólares (Sanborn obtuvo 770.000). Paradigm, cofundada por un cofundador de Coinbase, se hizo con el lote, que incluía una maqueta de la escultura y otros materiales. El plan de la firma es centralizar y modernizar la recepción de propuestas: cobrará 1 dólar por envío (frente a los 50 que pedía Sanborn) y lanzará concursos de descifrado con premios de 1.000 dólares. La respuesta se validará mediante una función hash: quien acipte obtendrá acceso a un vídeo grabado por Sanborn. Paradigm asegura no conocer la solución; Sanborn les entregó sobres sellados. Antes de la subasta, los investigadores Jarett Kobek y Richard Byrne localizaron en archivos del Smithsonian lo que parecía ser el texto plano de K4, pero se comprometieron a no publicarlo. Kobek ha reiterado esa promesa. Sanborn, que no termina de soltar su creación, no descarta difundir parte del cifrado de K5 en futuras obras públicas.
