Un equipo internacional de paleontólogos ha determinado que los fósiles atribuidos al género Tomistoma cairense pertenecen a un nuevo género, Herugavialis. La investigación, publicada en la revista Royal Society Open Science, resuelve una incertidumbre taxonómica que persistió desde la descripción original de la especie en 1927. Los restos provienen de Gebel Mokattam, una formación geológica al este de El Cairo, y no están relacionados con la Gran Esfinge de Guiza, sino que comparten la misma roca caliza utilizada para su construcción. El estudio, liderado por Paul M. J. Burke de la University College London, utilizó tomografía computarizada para examinar estructuras internas del cráneo, identificando diferencias anatómicas clave, como la configuración de las órbitas oculares y la longitud de los huesos lagrimal y prefrontal, que justifican la separación del género actual. El nuevo nombre, Herugavialis cairensis, incorpora una referencia a la cultura egipcia antigua. Los resultados indican que esta especie ocupó una posición evolutiva distinta a la del falso gavial moderno, Tomistoma schlegelii. Además, el análisis filogenético destaca la alta diversidad de gavialoideos en el antiguo Mediterráneo durante el Eoceno, con más de 40 especies registradas, a diferencia de las pocas especies actuales. Los autores sugieren que los cambios climáticos y el nivel del mar influyeron en la evolución y desaparición de estos reptiles en la región.
