Pagar un rescate a un hacker rara vez acaba con el chantaje: un tercio de las víctimas sufren una segunda extorsión

Fuentes: Paying a hacker's ransom often leads to a second extortion attempt, report finds

Un informe de la firma de ciberseguridad Proofpoint, publicado este miércoles tras encuestar a 953 compañías, revela que más de un tercio de las empresas que pagaron un rescate a un grupo de hackers fueron víctimas de una segunda demanda de extorsión. Los datos desmontan la idea de que el pago cierra el conflicto y muestran que el ransomware ha evolucionado desde una transacción única hacia esquemas de presión sostenida, basados sobre todo en la retención de datos robados con la amenaza de publicarlos.

Proofpoint subraya que negociar de buena fe con redes de chantaje no funciona, porque los atacantes no tienen incentivo para abandonar a la víctima. Aunque los piratas suelen afirmar que borrarán la información robada una vez cobrado el rescate, casos recientes lo desmienten. En junio, la firma de estudios de mercado Klue cerró un acuerdo con los hackers que aseguraban haber eliminado los datos de sus clientes, entre ellos varias empresas de ciberseguridad, pero la compañía reconoció después que otro grupo de atacantes se había hecho con una muestra de esos mismos ficheros y amenazaba con nuevas extorsiones.

En 2024, el grupo de ransomware de habla rusa responsable del ataque a Change Healthcare robó datos sanitarios de unos 192 millones de estadounidenses. Tras una disputa entre los piratas y sus afiliados, Change Healthcare pagó rescates separados a ambos para impedir la publicación de la información. Investigaciones de la policía británica tras el desmantelamiento en 2024 del grupo LockBit hallaron datos de víctimas almacenados en los servidores de la banda mucho después de que estas hubieran pagado, confirmando que los rescates no garantizan la eliminación de la información.