Origin Energy ha confirmado que un ciberataque ha expuesto datos personales de clientes australianos, incluyendo nombres, direcciones, fechas de nacimiento, números de teléfono, información de cuentas y los últimos dígitos de tarjetas de crédito o cuentas bancarias. La compañía, que gestiona 4,8 millones de cuentas de electricidad, gas, GLP e internet en Australia, no ha precisado aún cuántos clientes se han visto afectados y prevé notificarles individualmente una vez lo determine.
Un individuo que dice ser el responsable del ataque se ha puesto en contacto con medios de comunicación afirmando, sin verificación, que habría accedido a datos de 2 millones de clientes. Origin descartó en un primer momento que se hubieran comprometido datos bancarios o de tarjetas, pero rectificó al revelar el alcance real de la brecha.
El consejero delegado, Frank Calabria, pidió disculpas y aseguró que la empresa trabaja con expertos cibernéticos independientes para asegurar los sistemas y descartar nuevos accesos no autorizados. La compañía colabora con el Australian Cyber Security Centre, la Policía Federal Australiana y la Oficina del Comisionado de Información Australiano (OIAC), mientras la Oficina Nacional de Ciberseguridad coordina la respuesta gubernamental.
Expertos en ciberseguridad, como la investigadora Rumpa Dasgupta, de la Universidad La Trobe, advirtieron de que los registros personalizados podrían usarse en campañas de phishing muy dirigidas e incluso facilitar robos físicos al identificar propiedades vulnerables. Origin recordó que los datos bancarios incompletos no permiten realizar compras ni acceder a cuentas, aunque los expertos temen su uso en estafas de suplantación. La OIAC registró 1.205 notificaciones de brechas de datos en 2025, 716 de ellas por actividad maliciosa.
