Telepathic Instruments ha lanzado Orchid, un sintetizador diseñado en colaboración con Kevin Parker, de Tame Impala, que recupera la estética y la simplicidad de los órganos eléctricos de acordes de los años 60 y 70, como los Magnus o Bontempi. El instrumento permite ejecutar progresiones de acordes complejos con una sola tecla, sin necesidad de dominar la digitación convencional, gracias a un teclado de una octava acompañado de botones de tipos de acorde (mayor, menor, disminuido, mayor 7ª, etc.).
A diferencia de los órganos de lengüeta clásicos, limitados por el número de cañas físicas, Orchid es totalmente digital y puede reproducir cualquier acorde, voicing o escala. Incorpora tres motores de síntesis —analog virtual, FM y piano de lengüeta— con 70 presets, modos de interpretación (strum, arpa, arpegiador y un modo “slop” que humaniza el ataque) y una sección de bajos independiente con 12 sonidos. También dispone de un looper de audio y una caja de ritmos de inspiración setentera al estilo de los Korg Mini Pops.
Entre sus limitaciones destaca que solo permite pulsar una tecla a la vez, lo que impide tocar acordes manuales en el teclado, y que la personalización de sonidos requiere el software Pistil (99 dólares, o 50 adquirido junto al Orchid), que el autor describe como algo inestable. Con un precio de 649 dólares, Orchid se dirige a cantautores y aficionados que priorizan la inmediatez creativa sobre las posibilidades expresivas de un sintetizador tradicional.
