Un grupo de orcas fue grabado en el golfo de California embistiendo de forma coordinada a un pez luna con tanta fuerza que el cuerpo del animal se fragmentó en pedazos, según un nuevo estudio publicado en la revista Frontiers in Ethology. Las imágenes, captadas en julio de 2024 frente a la costa de San José del Cabo, México, muestran a tres hembras adultas, un macho y un ejemplar juvenil que, tras capturar a un pez luna ya parcialmente eviscerado, protagonizaron una estrategia inusual: el macho aceleró contra el cadáver en el instante en que una hembra lo soltó de su boca, produciendo un impacto audible que hizo estallar la carcasa y dispersó fragmentos de carne en el agua. El juvenil se alimentó después de los trozos más pequeños, mientras los adultos consumieron el cuerpo reventado. La coautora Kathryn Ayres, de la organización Beneath The Waves, explicó que este comportamiento, distinto de las técnicas habituales de caza por fuerza, podría ayudar a los ejemplares jóvenes a alimentarse con mayor facilidad o responder simplemente a una conducta de juego, algo habitual en las orcas. Los investigadores apuntan que se trata de una versión más sofisticada de la estrategia clásica de caza de peces luna, que combina el ataque a las aletas pectorales, un corte para extraer las vísceras y el uso del pico para acceder al tejido restante. El hallazgo se suma a otras observaciones de caza cooperativa en la especie, como el embestido a tiburones ballena, el acorralamiento de rayas o las maniobras para empujar pingüinos fuera de placas de hielo.
