Viktor Orbán fue reelegido este sábado presidente del Fidesz en el primer congreso de la formación ultranacionalista húngara tras la derrota electoral sufrida en abril contra el partido conservador Tisza, que puso fin a sus 16 años al frente del Gobierno de Hungría. El exprimer ministro, de 63 años, fue el único candidato y recibió el apoyo de 729 de los 737 delegados reunidos en Budapest, según la televisión HírTv. Orbán asumió la responsabilidad de los «errores estratégicos» del partido y aseguró que, aunque el Fidesz aún no está preparado para ser una oposición efectiva, deberá recuperarse en los próximos meses para «estar listo cuando el Gobierno de Magyar fracase». El Fidesz perdió 81 escaños en los comicios de abril: pasó de 133 a 52 diputados, frente a los 141 de Tisza, formación liderada por Péter Magyar. Orbán dirige el partido desde 1993, con la excepción de tres años entre 2000 y 2003, y fue elegido esta vez para un mandato de un año. En el documento congresual, advirtió que la UE «representa el mayor peligro para una Hungría soberana» y anunció su participación el miércoles en una reunión del grupo europarlamentario Patriotas por Europa, impulsado por él mismo hace dos años. Su regreso al poder se ve cada vez más difícil: Tisza presentó al Parlamento un proyecto de ley que limita los mandatos de los primeros ministros a dos períodos de cuatro años, con carácter retroactivo, lo que impediría a Orbán, que gobernó cinco mandatos, optar de nuevo al cargo.
