Oracle ha prohibido el código generado por inteligencia artificial en las contribuciones a OpenJDK, el proyecto de código abierto que gestiona el desarrollo de Java. La medida, justificada por riesgos de seguridad, protección de datos y propiedad intelectual, permite a los programadores usar modelos de lenguaje de forma privada para depurar y revisar código, pero les impide enviar material generado por IA a repositorios, solicitudes de incorporación (pull requests) u otros canales del proyecto.
La política contrasta con la práctica interna de Oracle: el cofundador Larry Ellison afirmó recientemente que los modelos de IA ya escriben el código de la compañía, mientras que el codirector ejecutivo Mike Sicilia sostuvo que esas herramientas han permitido a equipos de ingeniería más pequeños entregar productos más rápido. Oracle destinará este año 70.000 millones de dólares a la expansión de sus centros de datos, un plan de inversión que llevó a la agencia de calificación S&P a rebajar la nota crediticia de la empresa a BBB-, un escalón por encima del grado especulativo, por la incertidumbre sobre el retorno de esa inversión.
