Oracle podría enfrentar recortes de personal significativos, de hasta 30.000 empleos, y la posible venta de su división de software de salud, Cerner, debido a dificultades para financiar su ambicioso plan de expansión de centros de datos impulsado por inteligencia artificial. Según un informe de TD Cowen, los bancos estadounidenses están reduciendo su financiación para los proyectos de Oracle, lo que ha elevado los costos de endeudamiento a niveles típicos de empresas con calificación no inversable. Esta situación se agrava por la necesidad de una inversión de capital de 156 mil millones de dólares. La escasez de financiación ha provocado la cancelación de acuerdos de arrendamiento de centros de datos y ha llevado a OpenAI a redirigir sus necesidades de capacidad a Microsoft y Amazon, impactando significativamente los planes de Oracle. Para mitigar la crisis, Oracle está considerando medidas como exigir depósitos iniciales más altos a los clientes y permitir que estos proporcionen su propio hardware (BYOC), aunque estas estrategias conllevan sus propios riesgos. El informe de TD Cowen advierte que las empresas deben considerar la situación de Oracle como un riesgo compartido de infraestructura y diversificar sus proveedores de nube para evitar depender excesivamente de Oracle.
