El operador aeroespacial SpaceX incluyó la escasez de agua entre los factores que podrían limitar la construcción de centros de datos en una enmienda a su solicitud de salida a bolsa presentada el lunes. La compañía no es la única: el uso de agua se ha convertido en uno de los frentes más conflictivos para el sector, según una encuesta de Gallup en la que siete de cada diez estadounidenses se oponen al desarrollo de estos recintos y citan la escasez hídrica como su principal preocupación.
Los centros de datos utilizan agua, sobre todo, para refrigerar los racks de servidores que generan grandes cantidades de calor. Una técnica habitual, la refrigeración evaporativa, emplea agua dulce para absorber ese calor y la libera en torres donde se evapora al exterior. El Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley calculó en 2024 que los centros de datos hyperscale podrían llegar a consumir 33.000 millones de galones de agua en 2030 si apostaran masivamente por este método. La planta de Google en Council Bluffs (Iowa), basada en refrigeración evaporativa, consumió más de 1.000 millones de galones en 2024.
Microsoft, OpenAI y Oracle han anunciado que abandonan esa técnica por completo, incluyendo la expansión del proyecto Stargate en regiones con estrés hídrico como Texas. Google, en cambio, presentó el miércoles compromisos de reposición de agua dulce, mayor uso de agua reciclada y divulgación anual de su consumo en sus centros de datos, aunque defiende la refrigeración evaporativa en zonas con agua abundante.
