Una operación internacional coordinada por autoridades y un grupo de empresas tecnológicas ha desmantelado parte de la infraestructura que sostenía una "cadena de montaje" del cibercrimen, responsable del robo de millones de credenciales de acceso y de más de 47 millones de dólares en rescates y otros fraudes. La acción simultánea se dirigió contra dos herramientas independientes pero muy utilizadas en distintas estafas en línea: Amadey, una plataforma de malware como servicio activa desde al menos 2018 que infecta dispositivos y distribuye cargas maliciosas, y StealC, un infostealer como servicio que roba contraseñas, cookies de autenticación, monederos de criptomonedas y archivos seleccionados por el cliente. Aunque ambas operan por separado, comparten parte de la infraestructura subyacente, un vínculo que los analistas de Microsoft detectaron con ayuda de inteligencia artificial. Ese descubrimiento permitió a los abogados de la compañía solicitar una orden judicial para intervenir las dos herramientas al mismo tiempo. Microsoft explicó que Amadey y StealC suelen combinarse en los ataques: la primera facilita la intrusión en los dispositivos y la segunda extrae la información sensible, lo que las convierte en un eslabón crítico de la cadena cibercriminal asociada a ransomware, fraude financiero y ataques a servicios públicos. La acción forma parte de una estrategia más amplia de la compañía para escalar la lucha contra el cibercrimen mediante el uso de inteligencia artificial y acciones legales coordinadas.
