OpenAI confirmó el viernes que retrasará el lanzamiento público de su nueva generación de modelos de inteligencia artificial, GPT-5.6, a petición de la Casa Blanca de Trump. La compañía repartirá primero los modelos a un grupo reducido de clientes previamente aprobados por el Gobierno estadounidense y luego ampliará el acceso de forma gradual, en coordinación con la Administración.
Según una fuente cercana al pensamiento de la empresa, OpenAI no ve con buenos ojos la medida, pero considera que el retraso y el proceso de aprobación gubernamental son temporales. En un comunicado, la compañía expresó su esperanza de poder ofrecer GPT-5.6 al público en general en las próximas semanas y advirtió de que este tipo de intervención «no debería convertirse en el procedimiento habitual a largo plazo», ya que restringe el acceso a desarrolladores, empresas y aliados internacionales.
La decisión llega poco después de que el presidente Trump firmara una orden ejecutiva para abordar los riesgos de ciberseguridad de los modelos avanzados. La orden preveía un proceso «voluntario» de revisión treinta días antes del lanzamiento, aunque OpenAI asegura que ese marco todavía no existe y que los laboratorios se encuentran en un interin donde la voluntariedad resulta cuestionable. La Casa Blanca también envió hace dos semanas una directiva de control de exportaciones a Anthropic, que retiró sus modelos más avanzados. GPT-5.6 llegará en tres versiones: Sol (la más avanzada), Terra (gama media) y Luna (rápida y económica).
