OpenAI ha actualizado sus términos de servicio con una nueva sección titulada “Licensed Materials”, que regula el software que la compañía entrega para instalar en sistemas del cliente. La cláusula cubre código, contenedores y módulos ejecutados en máquinas locales o nubes privadas, y exige la eliminación permanente de todas las copias al finalizar el contrato. Este tipo de lenguaje contractual suele preceder al lanzamiento del producto para el que está redactado.
Para una empresa que evalúa el despliegue local de un modelo en tareas sensibles a la seguridad, la nueva sección especifica el coste de salida: cuando el contrato termina, hay que borrar cada copia del software instalado. Es un elemento de planificación, no una nota al pie, para cualquiera que construya un proceso en torno a inferencia local.
La inclusión de esta cláusula indica una dirección de producto antes de cualquier anuncio oficial. Los estudios que valoren el despliegue local deben planificar en torno a la obligación de borrado al finalizar el contrato. Entre los detalles mecánicos destacan la nueva definición de “Licensed Materials”, una licencia limitada, no exclusiva, intransferible y sin posibilidad de sublicencia, y la prohibición de modificar o redistribuir el software.
