OpenAI, una empresa de investigación en inteligencia artificial sin fines de lucro, ha presentado su estructura organizativa y su misión para avanzar en la inteligencia digital sin la presión de generar retornos financieros. La compañía, fundada por Sam Altman y Elon Musk, busca distribuir la tecnología de forma amplia y equitativa, priorizando el impacto positivo en la humanidad sobre los intereses comerciales. El objetivo es crear una institución de investigación líder que priorice el beneficio colectivo, a diferencia de las empresas con accionistas, fomentando la publicación abierta de resultados y la colaboración con otras entidades.
El equipo fundador incluye a expertos en aprendizaje automático como Ilya Sutskever, director de investigación, y Greg Brockman, CTO, quien anteriormente lideró Stripe. Otros miembros fundadores destacados son Andrej Karpathy, Durk Kingma, John Schulman, Pamela Vagata y Wojciech Zaremba. La empresa cuenta con asesores de renombre, incluyendo Pieter Abbeel, Yoshua Bengio, Alan Kay, Sergey Levine y Vishal Sikka. La dirección ejecutiva está compuesta por Sam Altman y Elon Musk como copresidentes.
La financiación inicial ha sido respaldada por una donación de 1.000 millones de dólares de parte de Sam Altman, Greg Brockman, Elon Musk, Reid Hoffman, Jessica Livingston, Peter Thiel, Amazon Web Services, Infosys y YC Research. Aunque la empresa espera gastar solo una fracción mínima de estos fondos en los próximos años, esta inyección de capital busca sostener la investigación en un campo donde el aprendizaje profundo ha demostrado resultados extraordinarios en reconocimiento de patrones, traducción automática y reconocimiento de voz, abriendo la puerta a capacidades creativas y cognitivas más amplias.
