OpenAI lanza GPT-6 Astra y asegura que podría inaugurar la era de la AGI

Fuentes: GPT-6 Astra Is Here—and OpenAI Thinks It May Kick Off the AGI Era, xataka.com

OpenAI presentó este jueves su nuevo modelo de inteligencia artificial, GPT-6 Astra, que la compañía describe como un salto generacional en navegación web, uso del ordenador, ingeniería de software, ciberseguridad, ciencia y tareas profesionales. El lanzamiento llega menos de dos meses después de GPT-5.6 Sol y sitúa a la empresa en una posición clave de cara a su próxima salida a bolsa, aunque también reaviva el debate sobre los límites y la supervisión de los sistemas cada vez más avanzados.

El presidente y cofundador de OpenAI, Greg Brockman, aseguró en una rueda de prensa que el mundo podría encontrarse ya en la era de la inteligencia artificial general (AGI), es decir, sistemas generalmente más inteligentes que los humanos. "No es irracional sentir que estamos en la era de la AGI", afirmó Brockman, quien añadió que, mirando hacia atrás dentro de unos años, "la creación de la AGI habrá ocurrido en torno a este momento y, probablemente, con este modelo".

En una entrada de blog, OpenAI calificó a GPT-6 Astra como "el mejor modelo del mundo para el uso del ordenador", al asegurar que puede navegar por navegadores y sistemas en nombre de los usuarios con una fiabilidad muy superior a la de sus predecesores. Según la compañía, en pruebas internas el modelo fue capaz de reservar citas en el DMV (el organismo de tráfico estadounidense), buscar ofertas de empleo y encontrar vivienda más rápido que una persona promedio. En otras demostraciones, una búsqueda de cuidador de gatos pasó de 30 minutos a 5 minutos y 27 segundos, y una búsqueda de empleo, de cinco horas a apenas 2 minutos y 51 segundos.

Entre las tareas concretas que Astra promete asumir se encuentran preparar declaraciones de impuestos, buscar vivienda, desarrollar videojuegos, generar renders arquitectónicos o dar formato a informes legales, además de moverse por la web y utilizar herramientas para completar procesos con poca intervención humana. Esta es, precisamente, la lógica de la llamada IA agéntica: no limitarse a pedir una respuesta, sino delegar una tarea compuesta por varios pasos.

El despliegue se hará de forma escalonada. Astra empezará a llegar a un conjunto limitado de organizaciones dentro del programa de acceso anticipado Daybreak, dirigido a clientes empresariales, y en los próximos días se extenderá a los suscriptores de ChatGPT Plus, Pro, Business y Enterprise, así como a través de la API y en la plataforma AWS. OpenAI no ha precisado si el modelo estará disponible para los usuarios gratuitos de ChatGPT.

Más allá de las capacidades técnicas, el lanzamiento viene acompañado de una advertencia interna relevante. El director científico de OpenAI, Jakub Pachocki, reconoció que supervisar y entender lo que hacen estos modelos resulta cada vez más complicado a medida que crecen sus capacidades, lo que podría convertirse en un cuello de botella para el desarrollo futuro. "A medida que aumentan las capacidades, la monitorización es más difícil", explicó Pachocki. "Creemos que la confianza en la monitorización puede limitar el desarrollo posterior, porque no aceptaríamos una degradación en nuestra capacidad de supervisar la alineación del modelo más allá de cierto nivel. Retendríamos el escalado hasta recuperar la confianza suficiente".

La compañía asegura que GPT-6 Astra es el modelo "más seguro y mejor alineado" que ha lanzado hasta la fecha, y que está monitorizando su cadena de pensamiento, el espacio de razonamiento interno que utiliza para resolver problemas, con el objetivo de garantizar un despliegue seguro. No obstante, el contexto competitivo añade presión adicional: OpenAI enfrenta una dura competencia de Anthropic, su rival más importante, que también trabaja en su propia salida a bolsa.

En definitiva, GPT-6 Astra supone un nuevo capítulo en la carrera por la IA agéntica y reabre una pregunta incómoda: cuanto más capaces son estos sistemas para trabajar de forma autónoma, más difícil resulta para sus propios creadores entender y controlar lo que hacen. Por ahora, OpenAI pide confiar en su capacidad de supervisión mientras avanza a una velocidad sin precedentes hacia un horizonte, el de la AGI, que la propia empresa ya sitúa en el presente.