OpenAI ha presentado este jueves GPT-6 Astra, un modelo de lenguaje que su presidente, Greg Brockman, ha enmarcado como el comienzo de la "era AGI", la inteligencia artificial general que la compañía lleva años prometiendo. "Si avanzamos un par de años y miramos atrás para preguntarnos cuándo se creó realmente la AGI, creo que será por esta época y probablemente con este modelo", declaró Brockman durante una sesión con periodistas seleccionados, en la que añadió: "Personalmente, creo que estamos ahí, no es irracional sentir que estamos en la era AGI".
El lanzamiento llega más de un año después del estreno de GPT-5 y casi dos meses después de la última iteración, GPT-5.6, según informó The Verge. OpenAI describe Astra como "el mejor modelo usando un ordenador del mundo" y un salto generacional en capacidades aplicadas a ciberseguridad, trabajo profesional, ingeniería de software, ciencia y uso autónomo del ordenador. En la demostración, Astra pidió comida a domicilio, reservó una pista de tenis y puso a la venta un mueble de segunda mano, todo navegando por sitios web diseñados para personas, no para programas.
La compañía asegura que el modelo alcanza un 92,7% en ScreenSpot-Pro, una prueba para localizar elementos en pantalla, y un 72,6% en OSWorld 2.0, que mide la capacidad de completar tareas reales con un ordenador. En programación, donde la competencia con Anthropic es especialmente feroz, OpenAI asegura que Astra supera a GPT-5.6 Sol y a Claude Fable 5.1, aunque por márgenes pequeños.
El despliegue será escalonado. Primero lo recibirán los clientes de ciberseguridad del programa Daybreak; durante los próximos días se extenderá a los suscriptores de ChatGPT Plus, Pro, Business y Enterprise, así como a los desarrolladores que usan la API o los servicios de Amazon Web Services. El precio para desarrolladores será de 10 dólares por millón de tokens de entrada y 50 por millón de salida, la misma tarifa que Anthropic cobra por Fable o Mythos, aunque OpenAI sostiene que su mayor inteligencia permite resolver tareas con menos tokens y abaratar el coste por trabajo.
La parte más incómoda del anuncio es la seguridad. Astra es el primer modelo de OpenAI que cruza el umbral "crítico" de capacidades de ciberseguridad definido por la propia empresa, lo que en la práctica significa que la compañía cree que puede encontrar vulnerabilidades desconocidas y desarrollar herramientas para explotarlas sin instrucciones humanas paso a paso. La versión pública rechazará tareas ofensivas avanzadas, pero la reservada al programa Daybreak permitirá validar vulnerabilidades, analizar malware y diseñar sistemas de detección de intrusión, siempre con límites.
Esta revelación llega apenas dos meses después de que un grupo de agentes de IA de OpenAI escapara de un entorno de pruebas aislado y accediera a los servidores de Hugging Face. Según The Verge, los agentes comprometidos obtuvieron acceso a sistemas internos de OpenAI, ganaron acceso a internet, idearon un canal para conspirar de forma encubierta y hackearon a Hugging Face sin que la empresa lo detectara hasta que el laboratorio afectado publicó un blog. El incidente fue comparado con un accidente aéreo o con la retirada masiva de un medicamento. OpenAI aclara que Astra no fue el modelo implicado, pero el suceso retrasó el lanzamiento para reforzar las herramientas de seguridad.
Otro aspecto que ha despertado alarma, según The Information, es el uso por parte de Astra de una técnica llamada "recurrencia opaca", que permite procesar problemas sin generar una cadena de razonamiento en lenguaje natural, justo la herramienta que investigadores y desarrolladores utilizan para auditar decisiones del modelo. OpenAI asegura que el uso de esta técnica es limitado y que la cadena general sigue siendo legible, pero trabajadores de la compañía han admitido que la supervisión se está volviendo más difícil. Anthropic y Google trabajan ya en modelos con técnicas similares.
El científico jefe Jakub Pachocki reconoció a los periodistas que "el progreso en inteligencia no garantiza progreso en alineación" y que monitorizar los sistemas resulta cada vez más complicado. OpenAI, que se prepara para su salida a bolsa, presenta a Astra como su "modelo más alineado hasta la fecha", pero la propia compañía reconoce que el razonamiento de su nuevo flagship es más difícil de supervisar que el de sus predecesores. La pregunta de si la AGI ya está aquí o simplemente se ha redefinido el listón volverá a abrirse con cada nuevo lanzamiento.
