OpenAI confirmó esta semana que su navegador Atlas dejará de funcionar el próximo 9 de agosto, apenas diez meses después de su lanzamiento en octubre de 2025. James Sun, uno de los responsables del producto, agradeció en un mensaje en X a los usuarios que lo probaron y explicó que las lecciones aprendidas se integrarán en la nueva aplicación de escritorio de ChatGPT y en Codex.
La decisión supone un cambio de estrategia para un producto que Sam Altman presentó como una oportunidad "única en décadas" para repensar el navegador. Su anuncio llegó a provocar que Google perdiera unos 18.000 millones de dólares de valor bursátil en horas. Sin embargo, Chrome mantiene una cuota mundial cercana al 70% y ningún navegador con IA supera de forma clara el 1% del mercado. Atlas apenas alcanzó unos 11 millones de usuarios activos mensuales, frente a los más de 900 millones de usuarios semanales de ChatGPT.
El caso de Atlas ilustra un problema más amplio. The Browser Company dejó Arc en mantenimiento para volcarse en Dia, luego adquirida por Atlassian por 610 millones de dólares, mientras que Perplexity lanzó Comet como producto exclusivo de su suscripción de 200 dólares al mes y tres meses después tuvo que hacerlo gratuito. A las dificultades de adopción se suman los problemas de seguridad: pruebas independientes concluyeron que Atlas bloqueaba solo el 6% de las páginas maliciosas analizadas frente a técnicas de inyección de instrucciones. OpenAI mantendrá una extensión para Chrome con parte de las funciones de Atlas.
