El medio alemán WinFuture ha adelantado que OnePlus y Oppo comunicarán esta misma semana la retirada total de sus marcas de Estados Unidos y Europa, dentro de una operación que fuentes internas describen como un "cambio fundamental de estrategia". Ninguna de las dos compañías ha confirmado ni desmentido la información, pero la acumulación de movimientos previos apunta en esa dirección: recortes de plantilla en comunicación, marketing y ventas en abril; webs de OnePlus en Alemania, España y Francia redirigiendo a productos de Oppo; fusión técnica de OxygenOS dentro de ColorOS; y rumores de integración con Realme.
El plan contempla liquidar el stock restante en las próximas semanas, no lanzar nuevos móviles, tablets ni wearables en esos mercados y mantener el soporte de software de los dispositivos ya vendidos hasta el final de su ciclo de vida. India y China quedan fuera del anuncio, aunque la marca perderá allí su independencia y pasará a ser una línea económica dentro de Oppo.
La operación presenta una grieta evidente: Oppo pretende ocupar el hueco de OnePlus en Europa, pero sus terminales no respetan la premisa original de la marca, la de ofrecer especificaciones de gama alta a precio de gama media bajo la etiqueta de "flagship killer" con la que nació en 2014. A esto se suman las quejas crecientes en la UE por garantías satisfechas con vales de 199 euros en una tienda con apenas stock, con reclamaciones ya abiertas ante el Centro Europeo del Consumidor. El OnePlus 15 quedaría así como el probable último gran lanzamiento de la marca en mercados occidentales.
