Ollie, un asistente de IA personal orientado al uso familiar, se ha convertido en uno de los primeros asistentes de consumo masivo en obtener la certificación SOC 2, una auditoría independiente que acredita la existencia de controles formales para proteger los datos de los usuarios. Su cofundador y CEO, Bill Lennon, defiende un modelo de suscripción que, según afirma, garantiza que la herramienta trabaja para el cliente y no comparte información con terceros.
La empresa, con sede en San Diego, ha captado 7,5 millones de dólares en una ronda semilla liderada principalmente por Khosla Ventures, junto con AI House. Compite con asistentes conversacionales como Poke, Fambot, Ohai, Folk, Saner.ai y Tomo, además de opciones más orientadas al trabajo como Town, Lindy y Reclaim.ai. En el mismo segmento, Instinct acaba de cerrar una ronda de 350 millones de dólares con una valoración de 2.500 millones antes de lanzar su producto.
Ollie se conecta a calendarios y correo electrónico para organizar la vida familiar: planifica comidas, gestiona listas de tareas, reserva citas y paga facturas mediante chats grupales. Para evitar pedir credenciales, utiliza su propio navegador en la nube y envía al usuario un enlace a una sesión remota cuando necesita autenticarse o realizar pagos. Lennon, doctor en IA y antiguo fundador de la fintech Groundwork, reconoce que los modelos de lenguaje son estocásticos y, por tanto, inherentemente poco fiables, y que el reto pasa por construir un “arnés” de agente capaz de detectar y prevenir errores antes de que el usuario abandone la aplicación.
