El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, ha calificado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, como "inútil" para impulsar la competitividad europea, criticando la falta de reformas en los servicios de control del tráfico aéreo (ATC). La aerolínea denuncia que, pese a que los vuelos se sitúan un 5% por debajo de los niveles prepandemia, los retrasos ATC han aumentado, con España como segundo país más afectado al acumular el 11% de los retrasos europeos por esta causa. Ryanair exige a la Comisión que obligue a los proveedores de ATC a disponer de plantilla completa en la primera oleada matutina, que se impongan multas efectivas y que se protejan los sobrevuelos durante huelgas nacionales.
El ataque se inscribe en una larga lista de provocaciones de O'Leary hacia políticos: el ministro español Pablo Bustinduy fue llamado "payaso", el Parlamento Europeo "club de idiotas charlatanes" y Donald Trump "mentiroso". Enaire, gestor del tráfico aéreo en España, rechaza el relato y asegura que los retrasos ATC cayeron un 13,6% en julio-agosto de 2024. El sindicato SPICA advierte, no obstante, que España cuenta con 116 controladores menos que en 2010 y que la formación de un controlador requiere dos años, lo que limita la sustitución rápida. Ryanair subraya que su modelo de negocio depende de la puntualidad y que cualquier retraso inicial desencadena una cadena de cancelaciones y reembolsos.
