Objective-C, un lenguaje de programación a menudo pasado por alto en la era de Swift, Rust y Go, ha experimentado un resurgimiento inesperado en la opinión de algunos desarrolladores, incluyendo al autor de este artículo. Si bien el autor previamente lideró la eliminación de grandes cantidades de código Objective-C en Audible, recientemente ha redescubierto su atractivo y lo ha utilizado para crear un nuevo generador de sitios web/blogs llamado SalmonBay.
La clave del atractivo de Objective-C radica en su simplicidad. Aunque inicialmente puede parecer intimidante debido a su sintaxis peculiar (el uso de corchetes dobles [[...]]), una vez superada esa barrera, se revela como un lenguaje pequeño, fácil de comprender y con un conjunto limitado de características. Esta simplicidad facilita la toma de decisiones de diseño y reduce la complejidad del código. Además, Objective-C es notablemente estable; su falta de cambios frecuentes minimiza la acumulación de deuda técnica, un problema común en lenguajes en constante evolución.
El autor eligió Objective-C para SalmonBay porque buscaba un lenguaje rápido y eficiente para procesar un blog extenso con miles de publicaciones, con el objetivo de lograr tiempos de renderizado inferiores a un segundo. Si bien C es rápido, Objective-C ofrece una mejora sobre las estructuras de C al proporcionar una forma más elegante de modelar datos, algo que el autor valoró.
Aunque a menudo se describe como una “trampa cargada” (un “loaded footgun”), el autor enfatiza su disfrute al escribir código Objective-C, lo que sugiere que la experiencia de desarrollo es positiva. SalmonBay, el proyecto resultante, demuestra la capacidad de Objective-C para manejar tareas exigentes de manera eficiente. El código fuente de SalmonBay está disponible en Codeberg bajo una licencia de código abierto, aunque el autor no espera contribuciones externas.
En resumen, Objective-C ofrece una alternativa viable a los lenguajes más modernos, especialmente para proyectos donde la simplicidad, la estabilidad y el rendimiento son primordiales. Su sintaxis peculiar puede ser un obstáculo inicial, pero la recompensa es un lenguaje fácil de entender, mantener y con el que es agradable trabajar.
